Cuatro tipos de entrenamiento para Cooldys

Con el paso del tiempo vamos perdiendo hábitos, sin darnos cuenta, que favorecen nuestra salud. Poco a poco, nos volvemos más sedentarios y por cansancio o por desidia, dejamos de explorar sitios nuevos o realizar actividades que siempre nos han gustado, como el deporte. Cuántas veces hemos jugado horas y horas en la calle sin importar el tiempo o el cansancio. Cuántas veces hemos ido de ruta por las montañas y los bosques sin importar perdernos. Ahora que ya tenemos una edad parece que no podamos seguir disfrutando del deporte, de la actividad física, del sudor, del gimnasio. En la mayoría de casos, no es por prohibición externa, sino que surge como una limitación que nosotros mismos nos imponemos. Nos escudamos en excusas como el “estar muy viejo para esas cosas”, “ya no aguanto lo mismo” o “los gimnasios son para gente joven”. Bien, quizás por razones físicas no aguantarás si intentas practicar deporte a la misma intensidad que hace veinte o treinta años, y sí, en la mayoría de gimnasios predomina la gente joven, pero eso no quiere decirque prohíban la entrada a los demás. ¡Como siempre se dice, los límites los pones tú mismo! Para derribarlos es necesario acabar con esos falsos tabúes que fomentan el edadismo en la vida en general. Si tienes miedo de acabar en una clase de Agua Gym sacado del imserso, tranquilo, te damos una serie de consejos para practicar gimnasia sin aburrirte: Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las personas que sobrepasan los 50-60 años necesitan practicar deporte dos horas y media a la semana. El primer paso para ello es estirar, ya que esto permite que el músculo caliente para la actividad física posterior y evitemos problemas físicos y lesiones, que a cierta edad, son difíciles de curar. Basta con un período de estiramientos entre cinco y quince minutos al iniciar la sesión y otro igual al terminarla. Esto ayudará a aliviar el riego sanguíneo, la presión arterial y la rigidez de tu cuerpo.  Existen muchos tipos de estiramientos, pero si no vas a realizar series con mucha potencia, basta con un estiramiento básico y general. Desde aguantar un talón en el glúteo unos 20 segundos, hasta posicionar una mano en el hombro contrario por detrás de la cabeza. Es importante que se cumplan los tiempos y aguantar allí donde se ejerza una presión moderada. Lo siguiente es utilizar aquellas máquinas que ofrezcan un tipo de movimiento controlado y con un impacto mínimo sobre nuestras articulaciones. Una de ellas es la elíptica, que por su misma estructura evita caídas y presiones innecesarias. Solo debes asegurarte de no adoptar poses extrañas. Tus brazos deben estar a la altura del manillar y debes mantener una posición natural, sea cuál sea la máquina. Si sigues rigurosamente estas pautas de control y seguridad en el gimnasio te asegurarás no sufrir lesiones que te mantengan parado. Otro tipo de recomendación si empiezas a seguir una rutina es la de mantenerte hidratado y consumir proteínas que ayuden al crecimiento y recuperación muscular como por ejemplo, el pan proteico.  Una vez hayamos estirado y previsto los posibles daños a los que nos exponemos, es hora de entrar en acción y para ello os ofrecemos cuatro tipos de ejercicios según los gustos y objetivos. Ejercicio aeróbico Anteriormente hemos mencionado la elíptica, la cual está genial si tu objetivo es hacer ejercicios aeróbicos y mantener un ritmo dinámico. Este tipo de rutinas se recomiendan alternarlos tres días a la semana con sesiones de unos 45 minutos aproximadamente. Otra manera de practicar aeróbicos es mediante las dos ruedas, por terrenos llanos, nadando o jugando a deportes como el tenisEjercicio de fuerza Si lo tuyo es la fuerza, te recomendamos seguir una rutina de pesas en las que ejercites todos los grupos musculares, eso sí, no te aseguramos que llegues a tener el cuerpo del mítico Arnold Schwarzenegger. Asegúrate de practicar esta rutina unas dos o tres veces a la semana, alternativamente, con series de entre quince y veinte repeticiones. El ejercicio con pesas en personas cooldys, ayuda a ganar agilidad en cuanto a resolución de conflictos y atención selectiva. Ejercicio de equilibrio ¿Prefieres ganar equilibrio? Es una opción igual de valida y que evita muchos tropiezos tontos. Para llevarla a cabo, no hace falta ni pisar el gimnasio si se desea. Tan solo se necesita practicar diariamente con ejercicios tan sencillos como andar a la pata coja, de puntillas o de talones, y verás como con el tiempo, notarás mucho más equilibrio. Ejercicio de flexibilidad Por último, si siempre has apreciado más las actividades en grupo que pasarte horas y horas moldeando tu cuerpo en el gimnasio, te recomendamos la rutina de flexibilidad. Se realiza mediante disciplinas como el yoga, taichí o la danza, en los que se requieren movimientos que facilitan la flexibilidad.  Aprende a bailar salsa o bachata en MadridPese a todo recuerda que el gimnasio es una manera más de mantenerte activo. Pero llevar una vida sana y sobretodo, ser Cooldys requiere de otros compromisos personales. Uno de ellos la alimentación y el descanso. Si sigues estos pasos, no hay duda, ¡Te comerás el mundo! Javier Sánchez Javier es contador de historias, en lenguaje técnico, periodista. ¿Y qué mejor historia que la de retratar aquellos que llevan años viviéndolas? Acompañar a la generación Cooldys a través de sus relatos es mi objetivo. Todo ello unido a mi pasión por lo digital y transmedia. Entre mis aficiones se encuentra el deporte, el diseño gráfico y el interiorismo. ¿Un lema? Menos es más.

Deja un comentario