Edurne, Masterchef: Un bronce que sabe a oro

Un par de números, 65 y 13. Sesenta y cinco años los que tiene esta concursante de Masterchef  que ha roto cualquier molde, cualquier prejuicio. Trece semanas de intensas pruebas, de noches y días sin dormir, de esferificaciones, cocciones a baja temperatura, masas que no suben, guisos y pucheros. 

masterchef final edurne

Nadie apostaba por que la concursante de Tolosa (Guipúzcoa) llegara a la final. Grandes competidores dejó en el camino, con muchos menos años que ella. Y a la final llegó la experiencia, la tradición. La simpatía. Porque si algo nos deja esta concursante es la capacidad de reinventarse, de adaptarse y evolucionar en un entorno competitivo. Todo un ejemplo para las personas que sienten que este tren que pasa no es para ellos, que ya se les hizo tarde. 

Edurne ha arrasado. Ha arrasado su nervio, su garra, su simpatía y su capacidad de superación. Ayer en la Gran Final de Masterchef no le cuajaron las esferas de pipirrana, con el consiguiente y monumental enfado de la concursante. En ese momento, y cuando parecía que iba a tirar la toalla, reapareció la matriarca, al grito de Garrote!, emulando a otro grande, Martín Berasategui. Un grito que busca nuestra fuerza interior, nuestro empuje y nuestras ganas no de ganar, de competir, de hacer un gran papel.

 

Porque en Masterchef ganó la humildad, el compañerismo. No recordamos una final tan amistosa, más que una competición resultó ser una exhibición, de gastronomía y de amistad, fraguada durante estas semanas en las que los concursantes han compartido sus vidas en el concurso de cocina más duro del mundo. 

Edurne a dejado atrás a Elena, policía sevillana de 31 años, que a pesar de la repesca, estaba en todas las quinielas para llegar a la final. También dejó a otra grande que se fue haciendo hueco en nuestras vidas: Miri (Cuki-Miri), de 23 años, se define a sí misma como Healthy Recipes Developer. Sea lo que sea, nos ha sorprendido por su capacidad de improvisación y su decisión por llegar (casi, Miri!) a la final. Odkhuu, diseñador de Mongolia, 30 años, otro aspirante a finalista que Edurne dejó por el camino, un concienzudo cocinero que nos dejó muy buenos momentos en el programa, buenos arroces y concentración en la cocina. 

Y estos son sólo 3 de los 16 concursantes de la 5ª Edición de Masterchef España. Nuestra Edurne ha podido con todos, menos dos. Nunca tuvo miedo, sacó sus conocimientos de cocina tradicional y se enfrentó a las técnicas más vanguardistas que muchos de los concursantes dominan de manera natural. Cooldys versus Millennials. Allá vamos otra vez, compitiendo, luchando entre tradición y modernidad, en esos momentos vemos que la colaboración, la unión intergeneracional es un valor imprescindible en nuestra sociedad. Sólo así podremos hacer frente a una situación laboral, social, compleja, en una sociedad en que se aparta a nuestros Cooldys sólo por el hecho de cumplir años. Dejan de ser interesantes. Y debemos tener algo clarísimo: no podemos vivir de esferificaciones, nitrógenos y emulsiones, sin antes dominar el guiso, el sofrito, la cocina de la abuela. 

Y muestra de ello fue la gran final, con la presencia del chef que más estrellas Michelín atesora  en el mundo, Jöel Robuchon, 72 años, elegido Chef del Siglo en 1990. El famoso chef comentó y valoró los platos de Edurne desde el amor a la cocina tradicional. La de Tolosa preparó tres platos magníficos, reinventó la tradición y demostró al superchef que tener 65 años no es sinónimo de final. Es sinónimo de principio, de punto y seguido. Fue tal el entusiasmo del Chef con los platos de la Vasca, que se comprometió a visitarla en su casa para degustar los platos tradicionales de su tierra. Ya nos gustaría estar en esa velada. Edurne, para sorpresa del jurado, demostró un dominio del francés que la ayudó a estrechar lazos con Joël Robuchon. 

Nos quedamos con su humor, su carácter matriarcal, su capacidad de superación, su capacidad de ponerse al lado de los débiles, de los criticados, su falta de ambición frente a su ansia de conocimiento.  Edurne ha roto moldes, seguro que no queda aquí, seguro que con el curso que ha ganado convirtiéndose en la finalista de Masterchef 2017 seguirá explorando, creciendo. ¿Jubilada, Edurne? Tenemos la impresión de que seguirá cocinando hasta que el cuerpo aguante. Y Edurne tiene mucho de eso. 

¡Felicidades, Edurne! Esperamos que nos informes, también queremos probar tus guisos. 

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 Carlos Morales

CEO de Cooldys. Licenciado en Administración y Dirección de Empresas, especialista en Marketing, más de 15 años liderando y desarrollando proyectos globales de comunicación para multinacionales. Consultor estratégico y comercial para startups y empresas, conferenciante, profesor en Masters en la UB y Blanquerna. Vinculado a varias ONGs y voluntario de AVISMON.


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